Los relojes estándar son muy aburridos: están fijos en la pared y no trasmiten nada de nada (aparte de la hora, por supuesto). Pues el reloj pizarra trasmite otras cosas: los mensajes que escribamos en él.
Este precioso reloj es divertido, original y práctico. ¡¿Qué más se le puede pedir a un regalo de amistad?!

|