¿Estás habitualmente sólo y aparte de algunos "conocidos", no logras hacer verdaderos amigos? ¿Algo falla en tu relación con los demás y no sabes cómo remediarlo? Ya sea porque eres muy tímido o por la razón que sea, he aquí unos prácticos consejos para crear relaciones duraderas.
Según diversos sondeos, prácticamente el 100 % de las personas estiman que la amistad es importante para la salud, el placer y el equilibrio personal. Pero, ¿por qué la amistad ocupa tanto sitio en nuestra vida? Sin duda porque la amistad engloba muchos sentimientos. La amistad es sinónimo de comunicación, de ayuda mutua, de fidelidad e incluso de complicidad. Ésta contribuye a la construcción de la personalidad de cada uno, y constituye una verdadera muralla a la soledad, lo que la hace, por tanto, capital.
¡Estate a la escucha de los otros!
¿Qué hacer cuando la amistad falta en tu vida? Si no tienes otros conocidos que los colegas del trabajo o los compañeros del instituto, con los que no puedes quedar por las tardes para hacer algo aparte, si tienes la impresión de ser el patito feo al que nunca se invita por la noche, no te preocupes. No es demasiado tarde para hacer evolucionar las cosas. Anímate y por los medios necesarios para conseguir hacer amigos.
En primer lugar, no debes quedarte en casa sólo. Debes salir, pasear, practicar tus actividades favoritas,... Las asociaciones y clubs deportivos están llenas de personas que aspiran a encontrar gente con sus mismas aficiones. Además, también existe internet, con páginas de amistad, cursos de multitud de actividades,... Una vez salvada esta primera etapa, es tu turno. Sigue unas reglas de comunicación básicas: acuérdate del nombre de las personas que conoces, evita criticar, intenta hacer cumplidos, y sobre todo, escucha a la persona que te está hablando.

¡Da el primer paso!
Lo importante es ser positivo, sonriente y acogedor. No hagas la pelota, tampoco, porque está muy mal visto, pero sí muéstrate radiante, Llega al trabajo cada mañana con una sonrisa. En general, haz que la sonrisa te acompañe a todas partes. De esta manera, la gente tendrá ganas de acudir a ti. Una vez hablado de lo esencial, verás que conocer a gente puedes hacerlo en cualquier parte. Lo más delicado es desarrollar ese contacto y mantenerlos.
Y lo mejor para conseguirlo es tener confianza en sí mismo. Si la primera impresión es buena, la persona tendrá ganas de verte de nuevo. No dudes en lanzar invitaciones. Ofrecer un aperitivo a sus nuevos vecinos o colegas de trabajo puede ser un muy buen punto de partida. Sé agradable y hazles sentir bien, no hay nada mejor para mantener una relación. Y tómate tu tiempo, porque la amistad debe surgir poco a poco. Pasarás progresivamente del estado de conocidos al de compañeros, y luego al de amigos.
Ten claro también lo que esperas de una relación amistosa. Si tienes claro desde el principio tus expectativas y deseos, ésta no será que excepcional. De hecho, no siendo demasiado exigente, les darás a los demás ganas de venir a verte y de confiar en ti. Sé flexible y abierto. Ten confianza en ti mismo y en la otra persona. Y aprende a mantener la llama de la amistad encendida. Siguiendo estos pasos, sin darte cuenta, ensancharás poco a poco tu red amistosa y harás verdaderos amigos.
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